lunes, 2 de mayo de 2022

43. UNA EXPERIENCIA DE ÍNDOLE SUPERIOR (EGW/MC).

NECESITAMOS DE CONTINUO Una Nueva Revelación De Cristo, una experiencia diaria que se armonice con sus enseñanzas. Altos y santos resultados están a nuestro alcance. El propósito de Dios es que progresemos siempre en conocimiento y virtud. 

SU LEY es eco de su propia voz, que dirige a todos la invitación: "Sube más arriba. Sé santo, cada vez más santo." Cada día podemos adelantar en la perfección del carácter cristiano.

LOS QUE TRABAJAN en el servicio del Maestro necesitan una experiencia mucho más elevada, más profunda y más amplia que la que muchos han deseado tener.

MUCHOS que son ya miembros de la gran familia de Dios poco saben de lo que significa contemplar su gloria, y ser transformados de gloria en gloria.

MUCHOS tienen una percepción crepuscular de la excelencia de Cristo, y sus corazones se estremecen de gozo.

ANHELAN sentir más hondamente y en mayor grado el amor del Salvador.

CULTIVEN ellos todo deseo del alma por conocer a Dios.

EL ESPÍRITU SANTO obra en quienes se someten a su influencia, amolda y forma a quienes quieran ser así formados.

DEDICAOS a la cultura de pensamientos espirituales y a la santa comunión.

SÓLO habéis visto los primeros rayos de la aurora de su gloria.

CONFORME sigáis conociendo a Dios, veréis que "la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto." (Proverbios 4:18.)

"Estas cosas os he hablado -dijo Cristo,- para que mi gozo 404 esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido." (Juan 15:11.)

CRISTO tenía siempre presente el resultado de su misión. 

Su vida terrenal, tan recargada de penas y sacrificios, era alegrada por el pensamiento de que su trabajo no sería inútil.

DANDO su vida por la vida de los hombres, iba a restaurar en la humanidad la imagen de Dios. Iba a levantarnos del polvo, a reformar nuestro carácter conforme al suyo, y embellecerlo con su gloria.

CRISTO VIO "del trabajo de su alma" y fue "saciado."

VISLUMBRÓ lo dilatado de la eternidad, y vio de antemano la felicidad de aquellos que por medio de su humillación recibirían perdón y vida eterna. FUE HERIDO por sus transgresiones y quebrantado por sus iniquidades. EL CASTIGO que les daría paz fue sobre él, y con sus heridas fueron sanados. EL OYÓ el júbilo de los rescatados, que entonaban el canto de Moisés y del Cordero. AUNQUE había de recibir primero el bautismo de sangre, aunque los pecados del mundo iban a pesar sobre su alma inocente y la sombra de indecible dolor se cernía sobre él, por el gozo que le fue propuesto, escogió sufrir la cruz y menospreció la vergüenza.

ES PARA TODOS LOS CREYENTES

DE ESTE GOZO han de participar todos sus discípulos. Por grande y gloriosa que sea en lo porvenir, toda nuestra recompensa no está reservada para el día de nuestra liberación final. EN ESTA MISMA VIDA hemos de entrar por fe en el gozo del Salvador. CUAL MOISÉS, hemos de sostenernos como si viéramos al Invisible.

LA IGLESIA ES AHORA MILITANTE. Actualmente arrostramos un mundo en tinieblas, casi enteramente entregado a la idolatría. PERO SE ACERCA EL DÍA cuando habrá terminado la batalla y la victoria habrá sido ganada.

LA VOLUNTAD DE DIOS ha de cumplirse en la tierra como en el cielo. 

LAS NACIONES de los salvados 405 no conocerán otra ley que la del cielo. 

TODOS CONSTITUIRÁN una familia dichosa, unida, vestida con las prendas de alabanza y de acción de gracias: con el manto de la justicia de Cristo.

TODA LA NATURALEZA, en su incomparable belleza, OFRECERÁ a Dios tributo de alabanza y adoración. EL MUNDO quedará bañado en luz celestial.

LA LUZ DE LA LUNA será como la del sol, y la luz del sol siete veces más intensa que ahora.

LOS AÑOS transcurrirán alegremente. Y SOBRE TODO las estrellas de la mañana cantarán juntas, Y LOS HIJOS DE DIOS clamarán de gozo, 

MIENTRAS que Dios y Cristo declararán A UNA VOZ que "YA NO Habrá Más Pecado, YA NO Habrá Más Muerte."

UN MOTIVO DE ALIENTO

ESTAS VISIONES DE LA GLORIA FUTURA, descritas por la mano de Dios, deberían ser de gran valor para sus hijos. DETENEOS en el umbral de la eternidad y oíd la misericordiosa bienvenida dada a los que en esta vida cooperaron con Cristo y consideraron como un privilegio y un honor sufrir por su causa. 

CON LOS ÁNGELES, echan sus coronas a los pies del Redentor, exclamando: "El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder y riquezas y sabiduría, y fortaleza y honra y gloria y alabanza. . . . Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la bendición, y la honra, y la gloria, y el poder, para siempre jamás." (Apocalipsis 5:12,13.)

ALLÍ LOS REDIMIDOS saludan a quienes los encaminaron hacia el Salvador.

SE UNEN en alabanzas A AQUEL que murió para que los humanos gozaran una vida tan duradera como la de Dios. 

ACABÓ EL CONFLICTO. Concluyeron las tribulaciones y las luchas; los cantos de victoria llenan todo el cielo, al rodear los rescatados el trono de Dios. 

TODOS ENTONAN EL ALEGRE CORO: "Digno, digno es el Cordero que fue inmolado," y que nos rescató para Dios.

"MIRÉ, Y HE AQUÍ una gran compañía, la cual ninguno podía contar, de todas gentes y linajes y pueblos y lenguas, que 406 estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y palmas en sus manos; y clamaban en alta voz, diciendo: Salvación a nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero." (Apocalipsis 7:9,10.)

"ESTOS SON los que han venido de grande tribulación, y han lavado sus ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero. POR ESTO están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo: 

Y EL QUE ESTÁ SENTADO EN EL TRONO tenderá su pabellón sobre ellos. 

NO TENDRÁN MÁS HAMBRE, ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni otro ningún calor. PORQUE EL CORDERO que está en medio del trono los pastoreará, 

Y LOS GUIARÁ a fuentes vivas de aguas: Y DIOS LIMPIARÁ toda lágrima de los ojos de ellos." (Vers. 14-17.) "Y LA MUERTE no será más; Y NO HABRÁ más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas."(Apocalipsis 21:4.)

EN EL MONTE CON DIOS

NECESITAMOS tener siempre presente esta visión de las cosas invisibles. 

ASÍ COMPRENDEREMOS el verdadero valor de las cosas eternas y de las transitorias, Y ESTO nos dará más poder para influir en los demás a fin de que vivan una vida más elevada. "SUBE A MÍ AL MONTE," nos dice Dios.

ANTES de que pudiera Moisés ser instrumento de Dios para libertar a Israel, se le señalaron cuarenta años de comunión con Dios en las soledades de las montañas.

ANTES de llevar el mensaje de Dios a Faraón, habló con el ángel en la zarza ardiente.

ANTES de recibir la ley de Dios como representante de su pueblo, fue llamado al monte, y contempló su gloria.

ANTES de ejecutar la justicia sobre los idólatras, fue escondido en la cueva de la roca,

Y LE DIJO EL SEÑOR: "Proclamaré el nombre de Jehová delante de ti." "Misericordioso, y piadoso; tardo para la ira, y grande en benignidad y verdad; . . . y que de ningún modo justificará al malvado." (Exodo 33:19; 34:6,7).

ANTES de 407 deponer, con la vida, su responsabilidad respecto de Israel, 

DIOS LE LLAMÓ a la cumbre del Pisga y desplegó ante él la gloria de la tierra prometida.

ANTES de emprender su misión, los discípulos fueron llamados al monte, con Jesús.

ANTES del poder y la gloria de Pentecostés, VINO la noche de comunión con el Salvador, LA REUNIÓN en un monte de Galilea, 

LA ESCENA de despedida en el monte de los Olivos, con la promesa de los ángeles, 

Y LOS DÍAS DE ORACIÓN y de comunión en el aposento alto.

JESÚS, cuando se preparaba para una gran prueba O PARA algún trabajo importante, SE RETIRABA a la soledad de los montes, 

Y PASABA LA NOCHE orando a su Padre.

UNA NOCHE DE ORACIÓN Precedió A La Ordenación De Los Apóstoles, 

Al Sermón del Monte, A La Transfiguración, 

Y A La, Agonía Del Pretorio Y De La Cruz, 

Así Como La Gloria De La Resurrección.

EL PRIVILEGIO DE LA ORACIÓN

NOSOTROS TAMBIÉN debemos destinar momentos especiales para meditar, orar y recibir refrigerio espiritual. 

NO RECONOCEMOS debidamente el valor del poder y la eficacia de la oración.

LA ORACIÓN Y LA FE harán lo que ningún poder en la tierra podrá hacer.

RARAMENTE Nos Encontramos Dos Veces En La Misma Situación. 

HEMOS de pasar continuamente por nuevos escenarios y nuevas pruebas, en que la experiencia pasada no puede ser una guía suficiente.

DEBEMOS tener la luz continua que procede de Dios.

CRISTO manda continuamente mensajes a los que escuchan su voz.

EN LA NOCHE DE LA AGONÍA DE GETSEMANÍ, los discípulos que dormían no oyeron la voz de Jesús. Tenían una percepción confusa de la presencia de los ángeles, pero no participaron de la fuerza y la gloria de la escena. 

A CAUSA DE SU SOMNOLENCIA Y ESTUPOR, no recibieron las evidencias que hubieran fortalecido sus almas para los terribles acontecimientos que se avecinaban.

ASÍ TAMBIÉN HOY DÍA LOS HOMBRES que más 408 necesitan la instrucción divina no la reciben, porque no se ponen en comunión con el Cielo.

LAS TENTACIONES a que estamos expuestos cada día hacen de la oración una necesidad. TODO CAMINO está sembrado de peligros. 

LOS QUE PROCURAN rescatar a otros del vicio y de la ruina están especialmente expuestos a la tentación.

EN CONTINUO contacto con el mal, necesitan apoyarse fuertemente en Dios, si no quieren corromperse. CORTOS Y TERMINANTES son los pasos que conducen a los hombres desde las alturas de la santidad al abismo de la degradación. 

EN UN SOLO MOMENTO pueden tomarse resoluciones que determinen para siempre el destino personal. Al no obtener la victoria una vez, el alma queda desamparada.

UN HÁBITO VICIOSO que dejemos de reprimir se convertirá en cadenas de acero que sujetarán a todo el ser.

MUCHOS SE VEN ABANDONADOS EN LA TENTACIÓN porque no han tenido la vista siempre fija en el Señor. 

AL PERMITIR QUE NUESTRA COMUNIÓN con Dios se interrumpa, 

Perdemos Nuestra Defensa. 

NI AUN TODOS VUESTROS BUENOS PROPÓSITOS e intenciones os capacitarán para resistir al mal.

TENÉIS QUE SER hombres y mujeres de oración. Vuestras peticiones no deben ser lánguidas, ocasionales, ni caprichosas, sino ardientes, perseverantes y constantes. 

NO SIEMPRE es necesario arrodillarse para orar. 

CULTIVAD LA COSTUMBRE de conversar con el Salvador cuando estéis solos, CUANDO ANDÉIS o estéis ocupados en vuestro trabajo cotidiano.

ELÉVESE EL CORAZÓN de continuo en silenciosa petición de ayuda, de luz, de fuerza, de conocimiento. SEA cada respiración una oración.

SEREMOS GUARDADOS DEL MAL

COMO OBREROS DE DIOS, debemos llegar a los hombres doquiera estén, rodeados de tinieblas, sumidos en el vicio y manchados por la corrupción. 

PERO mientras afirmemos nuestro pensamiento en Aquel que es nuestro sol y nuestro escudo, 409 el mal que nos rodea no manchará nuestras vestiduras. 

MIENTRAS trabajemos para salvar las almas prontas a perecer, no seremos avergonzados si ponemos nuestra confianza en Dios.

CRISTO EN EL CORAZÓN, CRISTO EN LA VIDA: tal es nuestra seguridad. 

LA ATMOSFERA de su presencia llenará el alma de aborrecimiento a todo lo malo. 

NUESTRO ESPÍRITU puede identificarse de tal modo con el suyo, que en pensamiento y propósito seremos uno con él.

POR LA FE Y LA ORACIÓN JACOB, siendo de suyo débil y pecador, llegó a ser príncipe con Dios. 

ASÍ PODRÉIS llegar a ser hombres y mujeres de fines elevados y santos, de vida noble, hombres y mujeres que por ninguna consideración se apartarán de la verdad, del bien y de la justicia.

A TODOS nos acosan preocupaciones apremiantes, cargas y obligaciones; pero cuanto más difícil la situación y más pesadas las cargas, tanto más necesitamos a Jesús.

ERROR GRAVE es descuidar el culto público de Dios. Los privilegios del servicio divino no son cosa de poca monta. Muchas veces los que asisten a los enfermos no pueden aprovechar estos privilegios, pero deben cuidar de no ausentarse de la casa de Dios sin necesidad.

AL ATENDER A LOS ENFERMOS, más que en cualquier ocupación secular, el éxito depende del espíritu de consagración y de sacrificio con que se hace la obra. Los que asumen responsabilidades necesitan colocarse donde puedan recibir honda impresión del Espíritu de Dios. Debéis tener tanto más vivos deseos que otros de la ayuda del Espíritu Santo y del conocimiento de Dios por cuanto vuestro puesto de confianza es de más responsabilidad que el de ellos.

NADA ES MÁS NECESARIO EN NUESTRO TRABAJO que los resultados prácticos de la comunión con Dios. 

DEBEMOS MOSTRAR con nuestra vida diaria que tenemos paz y descanso en el Salvador.

SU PAZ en el corazón se reflejará en el rostro

DARÁ A LA VOZ un poder persuasivo. 

LA COMUNIÓN CON DIOS ennoblecerá el 410 carácter y la vida. 

LOS HOMBRES VERÁN que hemos estado con Jesús como lo notaron en los primeros discípulos. 

ESTO COMUNICARÁ al obrero un poder que ninguna otra cosa puede dar. 

NO DEBE PERMITIR que cosa alguna le prive de este poder.

HEMOS DE VIVIR UNA VIDA DOBLE: una vida de pensamiento y de acción, de silenciosa oración y fervoroso trabajo. LA FUERZA RECIBIDA por medio de la comunión con Dios, unida con el esfuerzo diligente por educar la mente para que llegue a ser reflexiva y cuidadosa, nos prepara para desempeñar las obligaciones cotidianas Y CONSERVA AL ESPÍRITU en paz en cualesquiera circunstancias por penosas que resulten.

EL DIVINO CONSEJERO

CUANDO ESTÁN AFLIGIDOS, muchos piensan que deben dirigirse a algún amigo terrenal, para contarle sus perplejidades y pedirle ayuda. En circunstancias difíciles, la incredulidad llena sus corazones y el camino les parece obscuro. Sin embargo, está siempre a su lado el poderoso Consejero de todos los siglos, invitándoles a depositar en él su confianza.

JESÚS, EL GRAN AYUDADOR LES DICE: "Venid a mí, que yo os haré descansar."

¿NOS APARTAREMOS DE ÉL Para Seguir En Pos De Falibles Seres Humanos Que Dependen De Dios Tanto Como Nosotros Mismos?

TAL VEZ ECHÁIS DE VER las deficiencias de vuestro carácter y la escasez dé vuestra capacidad frente a la magnitud de la obra. Pero, aunque tuvierais la mayor inteligencia dada al hombre, no bastaría para vuestro trabajo.

"SIN MÍ NADA PODÉIS HACER" (Juan 15:5), dice nuestro Señor y Salvador.

EL RESULTADO De Todo Lo Que Hacemos Está En Manos De Dios.

SUCEDA LO QUE SUCEDA, aferraos a él, con firme y perseverante confianza.

EN VUESTROS NEGOCIOS, en las amistades que cultivéis durante vuestros ratos de ocio, y en los vínculos que duren toda la vida, iniciad todas vuestras relaciones tras seria y humilde 411 oración.

ASÍ PROBARÉIS que honráis a Dios, y Dios os honrará.

ORAD CUANDO OS SINTÁIS DESFALLECER. Cuando estéis desalentados, PERMANECED MUDOS ante los hombres; no echéis sombra sobre la senda de los demás; MAS DECÍDSELO todo a Jesús. 

ALZAD VUESTRAS MANOS en demanda de auxilio. 

EN VUESTRA FLAQUEZA, asíos de la fuerza infinita. 

PEDID HUMILDAD, sabiduría, valor, y aumento de fe, para que veáis la luz de Dios 

Y OS REGOCIJÉIS en su amor.

CONSAGRACIÓN Y CONFIANZA

CUANDO nos mostramos humildes y contritos, nos encontramos en situación en que Dios puede y quiere manifestarse a nosotros. LE AGRADA que evoquemos las bendiciones y los favores ya recibidos como motivos para que nos conceda aún mayores bendiciones. COLMARÁ las esperanzas de quienes en él confían por completo.

EL SEÑOR JESÚS sabe muy bien lo que necesitan sus hijos y cuánto poder divino asimilaremos para bendición de la humanidad, y nos concede todo lo que estemos dispuestos a emplear para beneficiar a los demás y ennoblecer nuestra propia alma.

DEBEMOS tener menos confianza en lo que por nosotros mismos podemos hacer, y más en lo que el Señor puede hacer para nosotros y por medio nuestro.

LA OBRA en que estáis empeñados no es vuestra; es de Dios. SOMETED vuestra voluntad y vuestro camino a Dios. NO hagáis una sola reserva, ni transijáis con vosotros mismos. APRENDED a conocer lo que es ser libre en Cristo.

EL OÍR SERMONES sábado tras sábado, el leer la Biblia de tapa a tapa, o el explicarla versículo por versículo, no nos beneficiará a nosotros ni a los que nos oigan, a no ser que llevemos las verdades de la Biblia al terreno de nuestra experiencia personal.

LA INTELIGENCIA, la voluntad y los afectos deben someterse al gobierno de la Palabra de Dios. 

ENTONCES, mediante la obra del Espíritu Santo, los preceptos de la Palabra vendrán a ser los de la vida. 412

CUANDO pidáis a Dios que os ayude, honrad a vuestro Salvador creyendo que recibís su bendición.  

TODO PODER y toda sabiduría están a nuestra disposición. No tenemos más que pedir.

ANDAD siempre en la luz de Dios. MEDITAD día y noche en su carácter.

ENTONCES veréis su belleza y os alegraréis en su bondad. 

VUESTRO CORAZÓN brillará con un destello de su amor. 

SERÉIS levantados como si os llevaran brazos eternos. 

CON EL PODER y la luz que Dios os comunica, podéis comprender, abarcar y realizar más que lo que jamás os pareció posible.

"ESTAD EN MÍ"

CRISTO nos ordena: "Estad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no estuviera en la vid; así ni vosotros si no estuvierais en mí. . . . El que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer. . . . Si estuvierais en mí, y mis palabras estuvieron en vosotros, pedid todo lo que quisierais, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos."

"COMO EL PADRE ME AMÓ, también yo os he amado: estad en mi amor....

"NO ME ELEGISTEIS VOSOTROS A MÍ, mas yo os elegí a vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé."(Juan 15:4-16.)

"HE AQUÍ YO ESTOY A LA PUERTA Y LLAMO: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo." (Apocalipsis 3:20.)

"AL QUE VENCIERE, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que la recibe." (Apocalipsis 2:17.)

"AL QUE HUBIERE VENCIDO, ...le daré la estrella de la mañana," 413 "y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, y mi nombre nuevo." (Vers. 26-28; 3:12.)

"UNA COSA HAGO"

AQUEL CUYA CONFIANZA ESTÁ EN DIOS Podrá Decir Como Dijo Pablo: 

"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." (Filipenses 4:13). 

CUALESQUIERA que sean los errores y  fracasos de lo pasado, podemos, con la ayuda de Dios, sobreponernos a ellos.

CON EL APÓSTOL PODEMOS DECIR: "Una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús." (Filipenses 3:13,14). 

Ministerio De Curación (EGW).


martes, 26 de abril de 2022

42. DESARROLLO Y SERVICIO (EGW/MC).

LA VIDA cristiana es más de lo que muchos se la representan. No consiste toda ella en dulzura, paciencia, mansedumbre y benevolencia. Estas virtudes son esenciales; pero también se necesita valor, fuerza, energía y perseverancia. La senda que Cristo señala es estrecha y requiere abnegación. Para internarse en ella e ir al encuentro de dificultades y desalientos, se requieren hombres y no seres débiles.

LA FUERZA DE CARÁCTER. Se necesitan hombres firmes que no esperen a que el camino se les allane y quede despejado de todo obstáculo, hombres que inspiren nuevo celo a los débiles esfuerzos de los desalentados obreros, hombres cuyos corazones irradien el calor del amor cristiano, y cuyas manos tengan fuerza para desempeñar la obra del Maestro.

ALGUNOS de los que se ocupan en el servicio misionero son débiles, sin nervios ni espíritu, y se desalientan por cualquier cosa. Carecen de impulso y de los rasgos positivos de carácter que dan fuerza para hacer algo; les falta el espíritu y la energía que encienden el entusiasmo. Los que anhelen éxito deben ser animosos y optimistas. Deben cultivar no sólo las virtudes pasivas, sino también las activas. Han de dar la blanda respuesta que aplaca la ira, pero también han de tener valor heroico para resistir al mal. Con la caridad que todo lo soporta, necesitan la fuerza de carácter que hará de su influencia un poder positivo.

ALGUNOS no tienen firmeza de carácter. Sus planes y 398 propósitos carecen de forma definida y de consistencia. De poco sirven en el mundo. Esta flaqueza, indecisión e ineficacia deben vencerse.

HAY EN EL VERDADERO CARÁCTER CRISTIANO algo indómito que no pueden sojuzgar las circunstancias adversas. Debemos tener enjundia moral, una rectitud inaccesible al temor, al soborno y a la adulación.

DIOS DESEA que aprovechemos toda oportunidad de prepararnos para su obra. Espera que dediquemos todas nuestras energías a realizar dicha obra, y que mantengamos nuestros corazones susceptibles a su carácter tan sagrado y a sus temibles responsabilidades.

MUCHOS que son aptos para hacer una obra excelente logran muy poco porque a poco aspiran. MILES DE CRISTIANOS pasan la vida como si no tuvieran un gran fin que perseguir, ni un alto ideal que alcanzar. Una causa de ello es lo poco en que se estiman. CRISTO dio un precio infinito por nosotros, y quiere que estimemos nuestro propio valor en conformidad con dicho precio.

NO OS DEIS por satisfechos con alcanzar un bajo nivel. No somos lo que podríamos ser, ni lo que Dios quiere que seamos. Dios no nos ha dado las facultades racionales para que permanezcan ociosas, ni para que las pervirtamos en la persecución de fines terrenales y mezquinos, sino para que sean desarrolladas hasta lo sumo, refinadas, ennoblecidas y empleadas en hacer progresar los intereses de su reino.

NADIE debe consentir en ser mera máquina, accionada por la inteligencia de otro hombre. Dios nos ha dado capacidad para pensar y obrar, y actuando con cuidado, buscando en Dios nuestra sabiduría, llegaremos a estar en condición de llevar nuestras cargas. OBRAD con la personalidad que Dios os ha dado. 

NO SEÁIS la sombra de otra persona. CONTAD con que el Señor obrará en vosotros, con vosotros y por medio de vosotros.

NO PENSÉIS NUNCA que ya habéis aprendido bastante, y que 399 podéis cejar en vuestros esfuerzos. La mente cultivada es la medida del hombre. Vuestra educación debe proseguir durante toda la vida; cada día debéis aprender algo y poner en práctica el conocimiento adquirido.

RECORDAD que en cualquier puesto en que sirváis, reveláis qué móvil os inspira y desarrolláis vuestro carácter. Cuanto hagáis, hacedlo con exactitud y diligencia; dominad la inclinación a buscar tareas fáciles.

EL MISMO ESPÍRITU y los mismos principios en que uno se inspira en el trabajo diario compenetrarán toda la vida. Los que buscan una tarea fija y un salario determinado, y desean dar pruebas de aptitud sin tomarse la molestia de adaptarse o de prepararse, no son los hombres a quienes Dios llama para trabajar en su causa. 

Los que procuran dar lo menos posible de sus facultades físicas, mentales y morales, no son los obreros a quienes Dios puede bendecir abundantemente. 

Su ejemplo es contagioso. Los mueve el interés personal.

LOS QUE NECESITAN QUE SE LES VIGILE, y sólo trabajan cuando se les señala una tarea bien definida, no serán declarados buenos y fieles obreros. Se necesitan hombres de energía, integridad y diligencia; que estén dispuestos a hacer cuanto deba hacerse.

MUCHOS SE INUTILIZAN porque, temiendo fracasar, huyen de las responsabilidades. Dejan así de adquirir la educación que es fruto de la experiencia, y que no les pueden dar la lectura y el estudio ni todas las demás ventajas adquiridas de otros modos.

EL HOMBRE puede moldear las circunstancias, pero nunca debe permitir que ellas le amolden a él. Debemos valernos de las circunstancias como de instrumentos para obrar. Debemos dominarlas, y no consentir en que nos dominen.

LOS HOMBRES FUERTES son los que han sufrido oposición y contradicción. 

Por el hecho de que ponen en juego sus energías, los obstáculos con que tropiezan les resultan bendiciones positivas. Llegan a valerse por sí mismos

Los conflictos y 400 las perplejidades invitan a confiar en Dios, y determinan la firmeza que desarrolla el poder.

CRISTO NO PRESTÓ UN SERVICIO LIMITADO. No midió su obra por horas. 

Dedicó su tiempo, su corazón, su alma y su fuerza a trabajar en beneficio de la humanidad. Pasó días de rudo trabajo y noches enteras pidiendo a Dios gracia y fuerza para realizar una obra mayor. Con clamores y lágrimas rogó al Cielo que fortaleciese su naturaleza humana para hacer frente al astuto adversario en todas sus obras de decepción, y que le sostuviese para el cumplimiento de su misión de enaltecer a la humanidad. A sus obreros les dice: "Ejemplo os he dado, para qué como yo os he hecho, vosotros también hagáis." (Juan 13:15).

"EL AMOR DE CRISTO -DIJO PABLO- nos constriñe." (2 Corintios 5:14). Tal era el principio que inspiraba la conducta de Pablo; era su móvil. Si alguna vez su ardor menguaba por un momento en la senda del deber, una mirada a la cruz le hacía ceñirse nuevamente los lomos del entendimiento y avanzar en el camino del desprendimiento. EN SUS TRABAJOS por sus hermanos fiaba mucho en la manifestación de amor infinito en el sacrificio de Cristo, con su poder que domina y constriñe.

CUÁN FERVOROSO y conmovedor llamamiento expresa cuando dice: "Ya sabéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos." (2 Corintios 8:9). 

YA SABÉIS desde cuán alto se rebajó, ya conocéis la profundidad de la humillación a la cual descendió. Sus pies se internaron en el camino del sacrificio, y no se desviaron hasta que hubo entregado su vida. NO MEDIÓ descanso para él entre el trono del cielo y la cruz. SU AMOR por el hombre le indujo a soportar cualquier indignidad y cualquier ultraje.

PABLO nos amonesta a no mirar "cada uno a lo suyo propio, sino cada cual también a lo de los otros."(Filipenses 2:4). 401 Nos exhorta a que tengamos el "sentir que hubo también en Cristo Jesús: el cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios: sin embargo, se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y hallado en la condición como hombre, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz." (Filipenses 2:5-8).

PABLO tenía vivísimos deseos de que se viese y comprendiese la humillación de Cristo. Estaba convencido de que, con tal que se lograse que los hombres considerasen el asombroso sacrificio realizado por la Majestad del cielo, el egoísmo sería desterrado de sus corazones. 

El apóstol se detiene en un detalle tras otro para que de algún modo alcancemos a darnos cuenta de la admirable condescendencia del Salvador para con los pecadores.  Dirige primero el pensamiento a la contemplación del puesto que Cristo ocupaba en el cielo, en el seno de su Padre. 

Después lo presenta abdicando de su gloria, sometiéndose voluntariamente a las humillantes condiciones de la vida humana, asumiendo las responsabilidades de un siervo, y haciéndose obediente hasta la muerte más ignominiosa, repulsiva y dolorosa: la muerte en la cruz. ¿Podemos contemplar tan admirable manifestación del amor de Dios sin agradecimiento ni amor, y sin un sentimiento profundo de que ya no somos nuestros?  A un Maestro como Cristo no debe servírsela impulsado por móviles forzados y egoístas.

"Sabiendo-dice el apóstol- que habéis sido rescatados, ... no con cosas corruptibles, como oro o plata." (1 S. Pedro 1:18.) ¡Oh! si con dinero hubiera podido comprarse la salvación del hombre, cuán fácil hubiera sido realizarla por Aquel que dice: "Mía es la plata, y mío el oro." (Hageo 2:8.)  Pero el pecador no podía ser redimido sino por la preciosa sangre del Hijo de Dios.  Los que, dejando de apreciar tan admirable sacrificio, se retraen del servicio de Cristo, perecerán en su egoísmo. 402

En la vida de Cristo, todo quedó subordinado a su obra, la gran obra de redención que vino a cumplir.  Y este mismo celo, esta misma abnegación, este mismo sacrificio, esta misma sumisión a las exigencias de la Palabra de Dios, han de manifestarse en sus discípulos.

SINCERIDAD DE PROPÓSITO. Todo aquel que acepte a Cristo como a su Salvador personal anhelará tener el privilegio de servir a Dios. Al considerar lo que el Cielo ha hecho por él, su corazón se sentirá conmovido de un amor sin límites y de agradecida adoración. Ansiará manifestar su gratitud dedicando sus capacidades al servicio de Dios. Anhelará demostrar su amor por Cristo y por los hombres a quienes Cristo compró. Deseará pasar por pruebas, penalidades y sacrificios.

EL VERDADERO OBRERO DE DIOS trabajará lo mejor que pueda, porque así podrá glorificar a su Maestro. Obrará bien para satisfacer las exigencias de Dios. Se esforzará por perfeccionar todas sus facultades. Cumplirá todos sus deberes como para con Dios. Su único deseo será que Cristo reciba homenaje y servicio perfecto. 

HAY UN CUADRO que representa un buey parado entre un arado y un altar, con la inscripción: "Dispuesto para uno u otro": para trabajar duramente en el surco o para servir de ofrenda en el altar del sacrificio. Tal es la actitud de todo verdadero hijo de Dios: ha de estar dispuesto a ir donde el deber lo llame, a negarse a sí mismo y a sacrificarse por la causa del Redentor. 403

El Ministerio De Curación (EGW).